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Las NTIC (nuevas tecnologías de información y comunicaciones) han hecho en la última década su incursión en todos los campos del quehacer humano, revolucionando las formas de trabajo, de comunicación, etc.
Aunque de forma más lenta, también se hacen cada vez más presentes en el ámbito educativo, dónde surge la pregunta: ¿cómo introducirlas de forma que juntos, alumnos y docentes, aprovechen todo su potencial para lograr una educación de calidad, acorde con las características de una sociedad de la información y el conocimiento, en la cual estos jóvenes estudiantes -futuros profesionales- tendrán que aprender a desenvolverse para más tarde guiar el rumbo de nuestro planeta? En el presente artículo no se pretende dar una respuesta “única” a esta pregunta, sino presentar la experiencia que el Proyecto Conexiones ha tenido en la incorporación de las NTIC al aula, utilizando como una de sus estrategias metodológicas los denominados “proyectos colacolaborativos/cooperativos"
Vivimos en un mundo de acelerados y continuos cambios, desarrollo
y transformación, gracias a los avances científicos y tecnológicos
que a partir del S.XX se han venido produciendo con mayor rapidez e intensidad,
y que han modificado la sociedad y forma de vida de la población mundial.
Con el increíble desarrollo que hemos experimentado con las Tecnologías
de la Información y la Comunicación en la segunda parte del
S.XX, se ha modificado sustancialmente el conjunto de saberes necesarios
y básicos, propios de los procesos de socialización. Es así como
se ve, a comienzos de este milenio, con gran preocupación la formación
de individuos capaces de asimilar una realidad cambiante; de relacionarse
con la información con los condicionantes propios que las tecnologías
de la época determinan (Gutiérrez A., 1997); hombres y mujeres
capaces de leer, entender y hacer un uso adecuado de los medios y
las nuevas tecnologías; personas igualmente capaces de moverse y desenvolverse
en un mundo global e interdependiente, que exige de ellos su participación
como ciudadanos del mundo, preparados para pensar globalmente y actuar localmente,
así como para trabajar colaborativamente en la búsqueda de
un futuro sostenible.
Aunque los cambios en la educación no se producen a la velocidad en que se produce el desarrollo de las tecnologías de información y comunicación, hemos podido asistir en la última década a una toma de conciencia de la importancia y posibilidades de incorporación de las nuevas tecnologías a la educación.
Como resultado, se ha venido incorporando en las políticas educativas
de la mayor parte de los países occidentales nuevos contenidos sobre
tecnología e informática en los currículos oficiales.
La introducción de las NTIC al ámbito escolar se ha hecho inevitable, debido a que el mundo evoluciona y que el deber de la escuela es ofrecer a todos los niños y jóvenes las bases, los conocimientos y las herramientas intelectuales y culturales que les permitan vivir sin dificultad en este nuevo milenio. Es por esta razón que se le debe brindar a los estudiantes los medios que les permita apropiarse de todas las herramientas de expresión modernas, las cuales necesitarán para vivir en comunidad y ser parte activa de la sociedad: leer, escribir, contar, pero también hablar en su lengua materna y en otras lenguas, saber analizar y procesar la información (es decir dialogar con la imagen, interpretarla y criticarla, saber utilizar el computador, navegar por Internet, etc.).
Ante estos enormes desafíos que se le presentan a la educación, surge en Colombia Conexiones, proyecto de investigación en informática educativa que viene trabajando desde 1993 en el desarrollo de nuevos ambientes tecnológicos de aprendizaje para garantizar una apropiada incorporación de las NTIC al trabajo de aula, y así contribuir al mejoramiento de la calidad y equidad de la educación colombiana.
Conexiones se prepara con una propuesta pedagógica renovada para conformar una nueva generación de estudiantes-ciudadanos creativos y entusiastas, y de docentes abiertos y flexibles a la incursión de nuevos medios a la práctica escolar.
Conexiones propone una reorganización del ambiente de aprendizaje tradicional con la integración en el aula de las NTIC, las diferentes áreas temáticas del currículo y la metodología de trabajo colaborativo/cooperativo; de tal forma que sea funcional para profesores y alumnos, así como propicio para la vivencia de experiencias ricas y significativas en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
La reflexión teórica que acompaña la creación de este nuevo ambiente de aprendizaje se basa en la promoción de un clima de clase que propicie en el estudiante el ejercicio del pensamiento crítico; la toma de decisiones; el desarrollo de habilidades comunicacionales, sociales y cognitivas; la construcción colectiva del conocimiento y otras competencias necesarias para desempeñarse en un mundo globalizado y complejo.
En esta tarea, el Aprendizaje Significativo, las Zonas de Desarrollo Próximo (ZPD) y el Constructivismo hacen parte de ese nuevo marco conceptual, mediante el cual se busca introducir “con sentido pedagógico” las NTIC al aula. Tal como se afirma en las conclusiones de las acciones de monitoreo y evaluación llevadas a cabo en el Proyecto Conexiones: “Las tecnologías de información y comunicaciones no constituyen por sí mismas un beneficio educativo; para ello es preciso que se integren en un proyecto pedagógico con sentido”.
Tanto el Aprendizaje Significativo como el principio de Zonas de Desarrollo Próximo y el Constructivismo ponen de relieve los procesos intelectuales a través de los cuales el estudiante logra el aprendizaje; cada uno de ellos busca centrar el proceso mediante el cual se aprende en el educando, teniendo en cuenta:
Los conocimientos previos del estudiante (conceptos, ideas, esquemas
que ha ido almacenando a lo largo de sus experiencias), necesarios para leer
e interpretar los nuevos aprendizajes.
La disposición para aprender como otro factor importante en la adquisición
de un aprendizaje significativo y que se complementa con el anterior. El
estar dispuesto a aprender significativamente, que para Ausubel se traduce
en el esfuerzo de establecer relaciones sustantivas entre el nuevo aprendizaje
y lo ya sabido. De esta forma el alumno construye la realidad atribuyéndole
sentidos y significados.
Las actividades que el estudiante realiza deben tener como finalidad construir conocimiento; se busca que el aprendizaje sea en todo momento un proceso constructivo. En este sentido, lo que se aprende depende también de las actividades realizadas; según el estudiante repita, reproduzca o relacione los conocimientos, tendrá un aprendizaje repetitivo, reproductivo o significativo.
El contenido del aprendizaje debe ser significativo. Si el material no tiene una estructura significativa no es posible producir un aprendizaje significativo. El aprendizaje significativo exige en primer lugar, que el contenido del aprendizaje sea potencialmente significativo y que el alumno tenga voluntad de aprender significativamente.
La interacción social como medio que facilita el desarrollo cognitivo del individuo. Esta premisa conceptual se deriva de la “Zona de Desarrollo Próximo”, teoría que Vygotsky define como: ”la distancia entre el nivel real de desarrollo, determinada por la capacidad de resolver independientemente un problema, y el nivel de desarrollo potencial, determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía de un adulto o en colaboración con otro compañero más capaz”. (Vygotsky, cit. por Crook, 1998)
En las zonas de desarrollo próximo, los encuentros entre experto y principiante estimulan la participación plena del principiante en la resolución de problemas. La actividad conjunta adquiere la cualidad de un sistema cognitivo unitario, en virtud de la forma de distribuirse la responsabilidad sobre algunas de las actividades estratégicas implicadas. En el cumplimiento de las responsabilidades, los participantes se mantienen centrados en los mismos objetivos (Crook Ch., 1998)
El conocimiento se construye, no está dado. El conocimiento es un proceso dinámico e interactivo a través del cual la información externa es interpretada por la mente. Esto significa que conocemos la realidad a través de los modelos que construimos para explicarla, y que estos modelos siempre son susceptibles de ser mejorados o cambiados. Por lo tanto, cada sujeto tiene que construir y reconstruir en forma permanente su propio conocimiento de sí mismo y del mundo.
Según Piaget, las ideas del niño acerca del mundo son “construcciones”, las cuales implican tanto estructuras mentales como experiencia. Esto lo conduce al estudio de sujetos individuales enfrentados principalmente con problemas del mundo físico. Para este psicólogo suizo el instrumento de construcción es la acción; “el conocimiento está constantemente ligado a acciones u operaciones, esto es, a transformaciones" (Piaget, cit. por Zúñiga, 1994)
Sin embargo, el principio de que el sujeto es quien tiene el
papel protagónico en la construcción de su conocimiento, se
ha tendido a interpretar en el sentido de que lo que hay que hacer es dejar
al sujeto totalmente libre, para que haga lo que quiera, en una especie de "laissez
faire" bastante "ingenuo", sino irresponsable. Piaget se opone a esto cuando
dice:
...es muy importante que los maestros ofrezcan a los niños materiales,
situaciones, y ocasiones que les permitan avanzar. No se trata simplemente
de permitir a los niños hacer cualquier cosa. Se trata de presentarles
situaciones que ofrezcan nuevos problemas, problemas que emanen uno del otro.
Necesitamos una mezcla de dirección y libertad (Piaget, cit. por Zúñiga,
1994) Por otro lado, retomamos los planteamientos de Vygotzky, para quien
el material de construcción fundamental de un sujeto en una cultura
son las relaciones sociales. Toda relación del ser humano con su medio "natural" es
social, puesto que el hombre es activo ante la naturaleza y constructor de
su propia historia. A partir de esto, Vygotzky intenta construir una psicología
general relacionada con la cultura y su historia, lo cual centra su atención
en las relaciones sociales y su proceso de internalización en el sujeto,
por medio de instrumentos proporcionados por la propia cultura: el lenguaje
-en primer lugar-, el cálculo, y las herramientas en general (Murillo,
cit. por Zúñiga, 1994).
Para complementar los planteamientos que se han mencionado sobre
la construcción del conocimiento, quisiera hacer referencia al Construccionismo,
teoría desarrollada por Seymour Papert, fundamentada en el constructivismo
piagetiano, que mejor logra abarcar sus principios fundamentales y al mismo
tiempo, proponer materiales y situaciones de aprendizaje acordes con dichos
principios. Papert habla de la necesidad de que las herramientas para ayudar
a aprender, objetos "para pensar con" estén a la disposición
del sujeto en los ambientes de aprendizaje (Maraschin y Nevado, cit. por
Zúñiga 1994) Utilizando estas ideas para repensar la educación,
Papert llegó a la conclusión de que si se pretendía
que los niños construyeran su propio conocimiento, esto no podía
darse a partir de formulaciones abstractas o en ausencia de materiales que
facilitaran dicha construcción. (Zúñiga M., 1994) En
este sentido, Papert recurre a la moderna tecnología informática
para proponer al computador como una herramienta educativa de características
excepcionales
(interactividad). Para Papert, los computadores, en tanto que
herramientas para pensar, pueden ser portadoras de ideas poderosas y de "semillas" para
el cambio cultural. Pueden ayudar a la gente a establecer nuevas relaciones
con el conocimiento.
Los componentes teóricos que se vienen de mencionar sirven de base para el diseño conceptual de los proyectos colaborativos/cooperativos, que hacen parte del ambiente tecnológico propuesto por Conexiones.
El objetivo principal que persiguen estos proyectos es el de propiciar el trabajo en equipo, la integración curricular y el uso de las tecnologías de información y comunicaciones en la actividad de aula. Para lograrlo, se utiliza la metodología de trabajo por proyectos, aprendizaje colaborativo/cooperativo e integración curricular.
Los métodos que se utilizan al enseñar constituyen un aspecto central del modelo educativo, pues son parte importante del mensaje que captan las personas que aprenden. Para lograr una visión compleja y comprometida de la realidad, la educación deberá tener en cuenta la complejidad del educando y adoptar una metodología apropiada que se convierta en contenido educativo.
Se define por proyecto como un conjunto de acciones de búsqueda e indagación con la finalidad de resolver un problema o mejorar una realidad existente, para lo cual es necesario que las acciones sean conducidas y ejecutadas en un tiempo determinado y se cuente con los recursos necesarios para obtener los logros deseados.(Sánchez J., 1999)
Con el trabajo por proyectos se busca que los estudiantes aprendan de la experiencia ordenadamente, articulando metas y etapas en un número creciente de organizaciones, estableciendo tiempos y unos mecanismos de regulación.
El trabajo por proyectos en el aula está orientado por objetivos claros y precisos, y se basa en los intereses y necesidades de alumnos y profesores. De esta forma, el desarrollo de un proyecto y su resultado final facilita la construcción de aprendizajes por parte de los estudiantes, quienes participan activamente en todo el proceso
Por medio de la integración curricular se busca que los estudiantes adquieran una visión global de la realidad, a través de la relación y el aporte que las diferentes áreas y sus contenidos pueden hacer al tema elegido para ser trabajado en clase.
La inclinación a dividir la realidad para poderla estudiar ha llegado a impregnar el modo de percepción global que tenemos de la Naturaleza y de nosotros mismos, llegando a concebir el mundo como una suma de partes inconexas que funcionan independientemente. Pero la realidad es una e indivisible, por lo que la cuestión estriba en integrar el conocimiento del todo y las partes. Es así como en la educación se plantea el reto de pasar de un mundo de objetos y hechos aislados a un mundo de relaciones. Lo que significa asumir un enfoque sistémico – complejo, tanto a la hora de interpretar la realidad como a la hora de favorecer el aprendizaje. Por lo tanto, sería deseable incorporar a los planteamientos metodológicos de la educación la necesidad de trabajar sobre las relaciones. Cada área temática puede aportar al tema a trabajar en clase un punto de vista diferente de las demás, con sus contenidos y maneras de resolver los problemas, ofreciéndole al estudiante la posibilidad de analizar y comprender ese tema desde una visión interdisciplinar, más completa y global.
Mediante el aprendizaje colaborativo/cooperativo los estudiantes
se ayudan mutuamente a aprender, a compartir ideas y recursos, además,
planifican en grupo el qué y el cómo estudiar, lo que exige
de cada uno de sus miembros compromiso y responsabilidad.
Por lo general, los términos de aprendizaje cooperativo y colaborativo
se utilizan indistintamente, sin marcar la diferencia que los distingue y
que a la vez los une o complementa: el aprendizaje colaborativo hace referencia
al desarrollo cognitivo del individuo en la interacción con otros,
cuidando de la construcción colectiva del conocimiento tanto como
de la de cada uno de los miembros del equipo.
De acuerdo con el pensamiento de Prescott, el aprendizaje colaborativo
busca propiciar espacios en los cuales se dé el desarrollo de habilidades
individuales y grupales, a partir de la discusión entre los estudiantes
al momento de explorar nuevos conceptos, siendo cada cual responsable de
su propio aprendizaje. Se busca que estos ambientes sean ricos en posibilidades
y propicien el crecimiento del grupo. (Prescott cit. por Urrego, I. et al,
2000)
Para Jonhson D. y Jonhson R. el aprendizaje cooperativo es un “Conjunto de métodos de instrucción para la aplicación en pequeños grupos de entrenamiento y desarrollo de habilidades mixtas (aprendizaje y desarrollo personal y social), donde cada miembro del grupo es responsable tanto de su aprendizaje como del de los restantes miembros del grupo” (Jonhson D. y Jonhson R. cit. por Urrego, I. et al, 2000)
Autores como Hiltz y Turoff definen el aprendizaje cooperativo “como
un proceso de aprendizaje que enfatiza el grupo o los esfuerzos colaborativos
entre profesores y estudiantes. Destaca la participación activa y
la interacción tanto de estudiantes como profesores. El conocimiento
es visto como un constructo social, y por lo tanto el proceso educativo es
facilitado por la interacción social en un entorno que facilita la
interacción, la
evaluación y la cooperación entre iguales” (Hiltz y Turoff
cit. por Urrego, I. et al, 2000)
Respecto a los logros basados en el aprendizaje colaborativo/cooperativo, podemos establecer tres niveles: (Jonhson C., 1993)
El trabajo colaborativo/cooperativo busca facilitar la tarea del maestro, motivar a que los alumnos construyan su conocimiento en forma colaborativa/cooperativa, ayudándose unos a otros, abriendo un espacio para comunicar y crear. El estudiante entra a cumplir un papel activo en el proceso de aprendizaje. La búsqueda de información, la integración con sus compañeros de clase, el cumplimiento de los distintos roles, el planteamiento de propuestas en equipo, la utilización de todas las herramientas y recursos que estén a su alcance; es la gran función que deberá llevar a cabo el estudiante.
Para la estructura de los proyectos colaborativos / cooperativos, dentro del ambiente tecnológico escolar propuesto por Conexiones, es importante tener en cuenta y bien definidos: el tema, los objetivos y actividades a realizar, las etapas de desarrollo del proyecto y el tiempo establecido para su realización, las pautas y la ayuda para facilitar mejores resultados, los recursos (humanos, técnicos y didácticos), la interacción con el medio informático, y los resultados esperados.
Al momento de elegir el tema se busca:
Los objetivos deben ser muy claros, explícitos y posibles de cumplir. Es recomendable que los objetivos generales vayan acompañados de objetivos específicos, de esta forma se facilita la formulación de actividades centradas en el proyecto y la visualización de metas encaminadas a alcanzar dichos objetivos generales.
Las actividades deben ser igualmente claras y motivacionales, que inviten a la resolución de las preguntas o problemas que se plantean, mediante un trabajo activo (observación, exploración, investigación, trabajo de campo); al trabajo colaborativo/cooperativo; a la utilización de las herramientas informáticas y de telecomunicaciones, así como al uso de otros recursos didácticos como el video, cuentos, exposiciones, etc.
Los proyectos colaborativos se desarrollan básicamente en 3 etapas, cada una de ellas compuesta por diferentes actividades que van guiando el proceso:
Para el desarrollo del proyecto se establece un cronograma, en el cual se definen los tiempos en que deben llevarse a cabo cada una de las etapas. Este cronograma es flexible, permite a las instituciones adaptarlo al ritmo de sus estudiantes, aunque se recomienda para el trabajo colaborativo/cooperativo interinstitucional que los grupos participantes de las diferentes instituciones educativas se adapten al cronograma establecido o fijen, a través de un consenso, un cronograma que se ajuste a las necesidades y tiempos de todos.
Tanto las pautas como la ayuda sirven de guía para los estudiantes, en la búsqueda de obtener mejores resultados. Las pautas son por lo general sugerencias que orientan al alumno en la participación y organización de las tareas. Por otro lado, la ayuda tiene como fin presentar algunos recursos con los que se pueden contar en el proceso ( ej: enlaces a documentos o sitios que están en la web y que tratan el tema de trabajo, direcciones electrónicas de personas que conocen el tema y pueden brindar asesoría).
Catalina María López Cadavid
Universidad EAFIT
Línea de Investigación y Desarrollo en Informática Educativa
Colombia
clopez@conexiones.eafit.edu.co
Humanos: Docente-coordinador: al trabajarse la integración
de áreas en estos proyectos, es importante que uno de los docentes
haga las veces de coordinador, cuidando la continuidad del proyecto, la integración
real de las áreas, el cronograma, la comunicación con las demás
instituciones participantes; en fin, cuidando el buen desarrollo del proyecto.
La integración de áreas temáticas, en la resolución
del tema o problema descrito, ofrece la posibilidad a los estudiantes de
resolver sus inquietudes e intercambiar información y opiniones con
los docentes de las diferentes áreas involucradas en el proyecto.
Coordinador-Conexiones: desde del Proyecto Conexiones hay siempre una persona encargada de llevar el seguimiento y participación en cada proyecto. Es quien recibe las inquietudes que llegan a través de la cuenta electrónica asignada al proyecto, así como las inscripciones y los resultados que serán finalmente publicados en la página de “resultados” del proyecto. Este coordinador sirve de soporte y acompañamiento a las instituciones participantes.
Técnicos y Didácticos A través del desarrollo de los proyectos colaborativos/cooperativos se incentiva la utilización e integración de recursos técnicos (red interescolar Conexred, a través de la cual se tiene acceso a Internet y al correo electrónico) y recursos didácticos (video, exposiciones, cuentos, maquetas, etc.), con el fin de que el estudiante pueda enriquecer aún más su experiencia de aprendizaje y aprenda a valerse de diferentes medios para comunicarse, expresarse y presentar los resultados de las actividades o productos.
La interacción es uno de los factores más importantes a tener
en cuenta en los proyectos, ya que de ella depende que el computador y las
herramientas informáticas sean realmente útiles dentro del
proceso de aprendizaje y contribuyan a su dinamismo.
Los proyectos colaborativos/cooperativos elaborados por Conexiones se construyen en formato de página web, buscando con su diseño y contenido una navegación agradable e invitando desde la imagen gráfica y el texto a participar. Las actividades que se proponen en todas las etapas del proyecto fomentan el uso de las herramientas informáticas y de telecomunicaciones, a través de las cuales los estudiantes se comunican con las demás instituciones participantes, intercambian opiniones, comparten ideas, consultan información, realizan ejercicios recreativos y de reflexión.
Cada proyecto debe tener por objetivo el llegar a uno o más resultados,
los cuales deben ser explícitos para que los estudiantes los puedan
visualizar y así organizar tanto individual como colectivamente las
tareas que ayudarán a conseguirlos.
Sobre el autor:
• Catalina María López Cadavid,
Universidad EAFIT, Línea de Investigación y Desarrollo en Informática Educativa,
Colombia. clopez@conexiones.eafit.edu.co
Fuente:
• www.conexiones.eafit.edu.co