Financiamiento vía franquicia SENCE y fondos Ley Sep



Inscribe acá tu correo para recibir nuestro noticias y novedades:
Este trabajo estudia críticamente la teoría de los Estilos de Aprendizaje de Despins, en la que se analiza el significado de la preferencia hemisférica aplicado al aprendizaje y se describen cuatro estilos de aprendizaje: 1) intuitivo y divergente; 2) experimentador, sintético y creativo; 3) analítico y formal y 4) práctico y convergente.”
Nuestro estudio parte de la importancia creciente que, tanto los estudios sobre los hemisferios cerebrales, como las teorías de los Estilos de Aprendizaje, tienen para la correcta comprensión del proceso de aprender.
Entre las múltiples definiciones de Estilos de Aprendizaje, (Alonso, 1992), aceptamos la definición propuesta por Keefe (1988) <<son rasgos cognitivos, efectivos y fisiológicos que sirven como indicadores relativamente estables de cómo los discentes perciben, interaccionan y responden a sus ambientes de aprendizaje>>.
Omitiendo algunas repercusiones prácticas de los Estilos de Aprendizaje para las tutorías (Alonso, 1990), para la formación en el trabajo (Alonso, 1991), la educación intercultural (Alonso, 1992 b) y las aplicaciones a la creatividad y otros campos realizados por De Bono (1985, 1986, 1988 y 1992) destacamos cuatro instrumentos científicos elaborados para estudiar y calibrar la predominancia hemisférica en el aprendizaje.
Torrance, Reynolds, Riegel y Ball (1977) elaboraron un interesante cuestionario
de elección múltiple y 36 items que llamaron <<Your Style of Learning and
Thinking>>, que clasifica el modo preferido de procesar la información, bien hemisferio
derecho, bien hemisferio izquierdo o de un modo integrado. Cada item presenta una
alternativa que permite elegir uno de los tres modos de procesar la información,
utilizando como base científica las investigaciones sobre el funcionamiento de los
hemisferios cerebrales.
R. Zenhausern (1979) diseñó en test de 26 items que discriminan la preferencia hemisférica cerebral, el hemisferio derecho (espacial/visual) y el hemisferio izquierdo (verbal) y lo denominó <<Diferential Hemispheric Activation Instrument>>. El estilo de aprender se relaciona con otras características del aprendizaje como estilo de pensar, recordar o capacidad ara resolver problemas.
El Departamento de Psicología Educativa de la Universidad de Georgia también ha publicado un cuestionario de 40 items, con el nombre de <<Your Style of Learning and Thinking, From C>>, continuando la línea indicada por Torrance, para determinar la tendencia de cada persona en la utilización de los hemisferios cerebrales.
En este trabajo nos vamos a centrar en el estudio de las aportaciones de un profesor de educación musical de la Universidad de Laval, Despins (1985), que relaciona la forma sugerente las investigaciones sobre neurofisiología humana y las peculiaridades del aprendizaje.
La mayoría de los estudios sobre el cerebro afirman que cuando procesa la información funciona con un doble proceso integrado, por una parte un proceso analítico o proporcional que está bajo el control prioritario (aunque no exclusivo) del hemisferio izquierdo y por otra un proceso sintético o aposicional que está bajo el control prioritario (aunque no absoluto) del hemisferio derecho.
En las tareas de aprendizaje participa el cerebro entero. Pero, según qué tareas emprenda, uno de los hemisferios participa digamos plenamente, y el otro hemisferio <<colabora>>.
Despins (1985) diferencia, según las tareas prioritarias emprendidas por los hemisferios cerebrales, cuatro estilos de aprendizaje. Dos ligados al hemisferio derecho.
Y dos estilos controlados por el hemisferio izquierdo:
A partir de una conceptualización de los Estilos de Aprendizaje, afirma Despins, se pueden organizar las estrategias didácticas que activen el cerebro del niño (este autor se centra en el estudio del niño), según dos maneras de captar y pensar, analizar y sintetizar, reaccionar y experimentar. Una enseñanza equilibrada debe tener en cuenta los cuatro estilos de aprendizaje y las actividades cerebrales. Hay que ayudar al niño a que sea capaz de recurrir a los cuatro estilos de aprendizaje, superando la polarización en alguno de ellos, que redundará en el futuro en una menor capacidad de aprendizaje.
En esta línea, Despins analiza los contenidos del programa de educación Musical aplicado a cada hemisferio los temas que les son más propios. La planificación didáctica tratará de desarrollar equilibradamente los cuatro estilos en los alumnos, reforzando los aspectos más débiles, buscando un resultado holístico.
Despins deja claro que una descripción de Estilos de Aprendizaje debe entenderse de forma correcta y comprensiva. Estamos describiendo grados o niveles y no comportamientos estancos. Si afirmamos de un alumno que es intuitivo-divergente, queremos decir que en su actuación predominan estos caracteres específicos, aunque ese alumno pueda también ser capaz de análisis, conceptualización y síntesis.
Papel del hemisferio derecho
Se trata de un alumno que decodifica los estímulos de una manera directa e
inmediata sin el intermedio de la razón formal. Predomina este hemisferio. Su
pensamiento es divergente, aposicional y global. A este alumno no le agradan los
riesgos de los métodos tradicionales, ni las normas estrictas, ni someterse a recetas.
Es muy personal en sus juicios, que a veces pueden parecer poco realistas. Es muy sensible al punto de vista de los otros y le encantan los cambios.
Papel de hemisferio izquierdo
Desde otro punto de vista este alumno es capaz de analizar sus reacciones,
aunque sin sobrepasar generalmente un nivel informal.
Polos de atracción
Este estilo oscila entre dos polos de atracción: de una forma preponderante el
polo de la percepción, la sensación y las experiencias concretas; de una forma
complementaria, el polo de la observación, reflexión y el análisis. En este estilo los
mecanismos funcionales de hemisferio derecho tienen tendencia a captar
prioritariamente los estímulos por el efecto de la superioridad natural que la mecánica
del hemisferio izquierdo parece jugar un papel complementario en el tratamiento de la
información.
Estrategias docentes
Serie A. Hemisferio derecho. Debe primar la expresión personal y libre.
El profesor debe desempeñar el papel de animador que suscita experiencias
concretas y significativas se produce una desmotivación y pérdida de
atención. El docente debe suscitar la imaginación, estimular las sensaciones
intuitivas del alumno. Este niño intuitivo y divergente está siempre en
movimiento (externo o interno) y no cesa en su exploración.
- Serie B: Hemisferio izquierdo. El profesor debe procurar suscitar en sus alumnos una necesidad de integrar y asimilar las vivencias y experiencias concretas de la serie A. Puede animar a los alumnos a expresarse libremente sobre las experiencias vividas originando un análisis informal para realizar un equilibrio dinámico entre la lógica difusa de la serie A y la lógica abstracta que entra en juego con los ejercicios de la serie B.
Papel del hemisferio derecho
Esta categoría agrupa alumnos que se distinguen por su curiosidad intelectual,
son atentos a lo que pasa y muy selectivos. Clasifican hábilmente informaciones
diversas. Son espíritus enciclopédicos.
Papel del hemisferio izquierdo
La adquisición de conocimientos les incita a construir teorías y a realizar análisis
formales para coordinar mejor su acción. Les atraen las personas más por sus ideas
que por su exterior. Les gusta la dialéctica y la apologética. No temen enfrentarse con
ideas abstractas, manifestar su rigor mental y su capacidad de conceptualización. Su
lógica es a veces restrictiva o intempestiva. Son individuos que logran el éxito en el
sistema tradicional de enseñanza. Les gusta construir programas y planes detallados,
aunque tienden a reflejar la realidad parcialmente.
Polos de atracción
Este oscila entre dos niveles muy marcados. El primero se caracteriza por la
observación, la reflexión y el análisis; el segundo por la abstracción, la
conceptualización, la teoría. Las funciones del hemisferio derecho entran en juego en
primer lugar, pero de forma breve, porque después es el hemisferio izquierdo el que
domina la situación.
Estrategias docentes
El profesor debe favorecer una lógica reposicional para que la lógica
proposicional no acapare finalmente su control de tratamiento de la información.
- Serie C: Hemisferio derecho. En este estadio del aprendizaje, el docente debe proponer los medios que permitan un tipo de observación y una recogida de información flexible e informal, por ejemplo con medios audiovisuales que permitan ligar los simbolismos visuales y auditivos a los simbolismos lingüísticos, así como indicar la curiosidad y las preguntas.
- Serie D: Hemisferio izquierdo. Se trata de interesar a un tipo de niños que parecen trabajar durante más tiempo y con más intensidad utilizando los mecanismos neurofuncionales del hemisferio izquierdo. Les gusta clasificar, definir hipótesis para explicar lo que aprende, comprender nociones abstractas o memorizarlas. El profesor debe organizar actividades bien estructuradas. Para estos niños el clima de la escuela tradicional.
Papel del hemisferio izquierdo
Los alumnos con este estilo saben adaptarse a situaciones diversas gracias a su
sentido práctico. Aceptan las exigencias administrativas y se acomodan a los
reglamentos que les imponen. Les favorecen los métodos que facilitan la aplicación de
las teorías aprendidas. Les gusta realizar lo que otros han pensado, transformar la
información teórica en aplicaciones, encontrar soluciones a los problemas.
Papel del hemisferio derecho
Tienen en este estilo un papel complementario. Los individuos de esta categoría
manifiestan poca tolerancia hacia las ideas vagas, prefieren conocer la naturaleza de
las cosas para integrarlas en su vida diaria. Toda dialéctica abstracta les resulta
superficial porque no incide en la práctica.
Polos de atracción
Por una parte una capacidad para adaptar y traducir a la práctica toda
abstracción, conceptualización o teoría, y por otra parte una tendencia a experimentar.
El hemisferio izquierdo controla el nivel principal de orientación, pero el hemisferio derecho juega un papel esencial y necesario aunque complementario.
Estrategias docentes
Los niños de este tipo funcionan con facilidad en los sistemas donde las normas tradicionales marcan el ritmo, donde todo está controlado y hay trabajos de aplicación práctica. Con estos niños conviene abordar trabajos creativos que permitan una adaptación personal estrechamente ligada a las teorías estudiadas que pueda provocar los mecanismos del hemisferio derecho y la lógica aposicional. Poco a poco hay que sacar a estos niños de la pura praxis para sentir lo intocable, explorar personalmente, tener más iniciativa y originalidad en sus realizaciones escolares.
- Serie E: Hemisferio izquierdo. El docente se dirige a niños con evidente sentido práctico. Debe favorecer los trabajos escolares tradicionales, composiciones, controles, exámenes, ejercicios de verbalización y autocorrección, en suma las estrategias de la escuela tradicional.
- Serie F: Hemisferio derecho. El profesor debe intentar despertar la
creatividad, el gusto por renovar, animarles a inventar historias, utilizar con
originalidad los sentidos del tacto y el movimiento, salir de la costumbre de
hacer las siempre de la misma manera.
Papel del hemisferio izquierdo
A los alumnos de este estilo les gusta criticar la información recibida, analizarla
de nuevo, compararla y avaluarla a la luz de nuevas ideas. Son personas dinámicas,
amigos de la síntesis y del pensamiento sinóptico. Aprenden por tanteos, por ensayo y
error. Experimentan y buscan la clave de los enigmas, las situaciones variadas y los
que exigen flexibilidad y rapidez de reacción.
Papel del hemisferio derecho
En esta categoría encontramos con frecuencia alumnos con capacidad de
invención y creación, a veces de forma exagerada, se niegan a elaborar conclusiones
precisas, predomina en ellos la intuición. El marco escolar tradicional frena
generalmente su dinamismo ya que estas personas sienten la necesidad de trascender
y superar los métodos.
Polos de atracción
Dos polos de atracción activan este estilo. Por una parte la tendencia a
experimentar, criticar, sintetizar. Por otro un gran interés por querer renovarlos todo.
Reaccionan en primer lugar al recibir la información con los mecanismos del hemisferio
izquierdo, que son rápidamente dominados por los del hemisferio derecho.
Estrategias docentes
Estos niños aceptan temporalmente el peso de las estrategias de la escuela tradicional, pero buscan constantemente superar los que se les enseña, encontrar nuevos caminos para resolver problemas. Las teorías, piensan, son para superarlas.
- Serie G: Hemisferio izquierdo. El profesor debe concebir ejercicios que permitan la utilización racional de nociones captadas durante el aprendizaje, por medio de varias técnicas de acercamiento como los audiovisuales y los microordenadores. El aprendizaje no debe ser un freno, una limitación.
- Serie H: Hemisferio derecho. El hemisferio derecho parece dirigir las acciones de estos niño. Es preciso que le profesor continúe con más intensidad los ejercicios indicados en la serie G con trabajos que aumenten los horizontes, favorezcan el descubrimiento de aventuras nuevas, la cooperación, la investigación, la suma de ideas originales y su aplicación también original, estimulando la actividad de los niños en busca de soluciones personales e imaginativas.
Hemos dedicado un buen espacio de nuestro trabajo a la descripción de los cuatro estilos de Aprendizaje de Despins, pues nos ha parecido que el autor describe con detalle y acierto una tipología interesante de Estilos de Aprendizaje en relación con la neurofisiología, los mecanismos de los hemisferios cerebrales, siguiendo sobre todo a Buzán (1976), Gazzaniga (1976), Springer y Deutsch (1981), Lazorthes (1982) y Delacour (1984).
El estudio de este autor está además cuidadosamente aplicado a la problemática de la educación musical. Señala de forma muy concreta qué ejercicios son más adecuados para cada uno de los Estilos utilizando las series A, B, C, etc., que hemos ido anotando al referirnos a los Estilos en concreto.
Por la forma de describir los Estilos parece claro que el autor prefiere los números 1 y 4 y en los contenidos de las estrategias docentes parece que predominan en el sentido de reforzar el hemisferio derecho. Esfuerzo por otra parte comprensible, ya que la Escuela tradicional se apoya sobre todo en los mecanismos controlados por el hemisferio izquierdo.
Sin embargo Despins no indica cómo debe hacerse el diagnóstico de los Estilos de Aprendizaje, cómo sabemos cuál es el Estilo de Aprendizaje predominante en un alumno. Aquí radica uno de los problemas clave de su propuesta.
Despins pasa de la descripción de los Estilos de Aprendizaje al tratamiento didáctico, sin detenerse en el análisis individualizado de los alumnos. Tal vez su teoría de que el profesor tiene que tratar de fomentar todos los estilos en los alumnos le excusa, subjetivamente y no objetivamente, de ofrecer una herramienta de análisis.
Para este autor hay que tratar de desarrollar todas las capacidades del niño, de
sus mecanismos cerebrales derecho e izquierdo. Todo lo que signifique cerrarse o
limitarse a un estilo redunda en el empobrecimiento y la falta de equilibrio.
Despins presenta una teoría sugerente, pero desde nuestro punto de vista
incompleta. Debería añadir una metodología y un instrumento de diagnóstico para que
fuera realmente operativa.
Referencias:
• ALONSO, C. M. (1990): “Estilos de Aprendizaje, Tutorías y Enseñanzas”, 4° Encuentro
Iberoamericano de Educación Superior a Distancia. Caracas: Universidad
Nacional Abierta, Asociación Iberoamericana de Educación Superior a Distancia.
• ALONSO, C. M. (1991): “Estilos de Aprendizaje y Formación en el trabajo”, VII
Jornadas Nacionales de Orientación Escolar y Profesional. Madrid: UNED.
• ALONSO, M. C. (1992): “Estilos de Aprendizaje: Análisis y diagnóstico en estudiantes
universitarios. Madrid: Editorial de la Universidad Complutense.
• ALONSO, M. C. (1992b): “Educación Intercultural y Estilos de Aprendizaje”, X Congreso
Nacional de Pedagogía. Salamanca: Sociedad Española de Pedagogía y
Diputación Provincional de Salamanca.
• BUZAN, V. (1976): Use both sides of your brain. New York: Dutton.
• DE BONO, E. (1985): Tácticas, Arte y Ciencia del éxito. Barcelona: Plaza y Janés.
• DE BONO, E. (1986): El Pensamiento Lateral. Barcelona: Paidós.
• DE BONO, E. (1988): Seis sombreros para pensar. Barcelona: Gránica.
• DE BONO, E. (1992): Yo tengo razón, tú estás equivocado. Barcelona: Ediciones B.
• DELACOUR, J. (1984): Neurobiologie des comportements. París: Herman.
• DESPINS, J. P. (1985): “Connaitre les style d'apprendissage pour mieux respecter les
facons d'apprendre des enfanst”. Vie Pédagogique, 39, 10-16.
• KEEFE, J. W. (1988): Profiling and Utilizing Style. Reston, Virginia: NASSP.
• LAZORTHES, G. (1982): Le cerveau et l'sprit. París: Flammarion.
• SPRINGER, S. P. Y DEUTSCH, G. (1981): Left-brain, Right-brain. New York: Freeman.
• TORRANCE, E. P. Y otros (1977): “Your Style of Learning Thinking. Form A and B:
Preliminary Norms, Abbreviated Technical Notes, Scoring Keys, and Selected
References”. Gifted Chil Quarterly, 21, 4, 563-573.
• ZEHHAUSERN, T. R. (1982): “Education and the Left Hemisphere”, en Student
Learning Style and Brain Behavior: Programs, Instrumentation, Research.
Reston, Virginia: NASSP.
Fuente: http://www.educarecuador.ec