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Una delegación de expertos galos estuvo en Chile conociendo los establecimientos de la Corporación educacional de la SNA y firmó un convenio con la Región de O'Higgins”
Cientos de alumnos de liceos técnico-profesionales rurales podrán partir a Francia para hacer pasantías en establecimientos del mismo tipo en ese país. Y no sólo eso: existe un proyecto para crear en Temuco un centro binacional, que combine las mejores prácticas de educación rural de ese país europeo y de Chile.
Proyectos que son parte del acuerdo de cooperación firmado en 2009 por los gobiernos de ambos países y que ya se está concretando en convenios entre el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Pesca de Francia y la Corporación Educacional de la Sociedad Nacional de Agricultura Codesser y los seremis de Educación y Agricultura de la Región de O'Higgins.
"Debemos intensificar la relación entre nuestros sistemas educativos", dice Phillipe Llanas, experto en educación técnica rural y jefe de la Red Chile del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Pesca galo.
Porque así como Francia puede transferirle a Chile buenas prácticas pedagógicas en esa área, Francia también tiene interés en exportar estrategias exitosas aplicadas en los liceos rurales chilenos.
Hace algunos días, Phillipe Llanas estuvo recorriendo los liceos rurales de la Corporación Educacional de la Sociedad Nacional de Agricultura Codesser y aprovechó de firmar el convenio con los seremis.
"Vemos que los chilenos están interesados en nuestro sistema, pero nosotros también estamos interesados en lo que se hace acá y que no tenemos, como la figura del monitor que tiene la Codesser y que nos parece muy interesante".
En los 845 liceos técnico profesionales rurales que tiene Francia (217 de ellos fiscales), estudian adolescentes de entre 15 y 18 años, hijos de familias de pocos recursos, que -con el sistema de educación continua que tiene ese país- pueden llegar a titularse de ingenieros agrónomos.
Una de las características del sistema que describe Llanas es que los establecimientos dan seguimiento a sus alumnos durante varios años después de egresados, porque esa información les permite determinar "si es necesario hacer cambios en el currículo y ajustarlo mejor a lo que pide el mercado laboral", precisa el experto.
Experiencias que pueden servir también a profesores y directores de los liceos chilenos. "Francia ofrece alojamiento y comida, Chile tiene que pagar los pasajes. Ojalá muchos sostenedores se interesen", dice Llanas.
