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El primer día de clases es un evento importante en la vida del niño, pero es una situación nueva que puede resultar traumática sino se les entrega seguridad afectiva."
Muchos padres no saben qué hacer ante el llanto y las pataletas de los primeros días de jardín infantil de sus hijos.
Eugenia Manríquez, docente de la carrera Técnico en Educación Parvularia del Centro de Formación Técnica ENAC, considera que, para enfrentar esta situación, los apoderados deben saber que "es normal que los niños lloren los primeros días de clases, ya que están enfrentando una nueva experiencia con personas desconocidas".
Según la docente, "estas rutinas de llanto y angustias van cesando una vez que se van sintiendo acogidos y familiarizados con el entorno y las personas", explica.
Sin embargo, "es fundamental que a nivel familiar se les otorgue seguridad afectiva, ya sea creándoles expectativas entorno a las cosas interesantes y entretenidas que empezarán a vivir, como contándoles acerca de la posibilidad de hacer nuevos amiguitos con quienes podrán jugar", asegura Manríquez.
A su vez, no está demás explicarles que así como los papas salen a trabajar por algunas horas y luego vuelven a casa, ellos también harán lo mismo; siempre enfatizando lo entretenido que será y dándole los espacios para que compartan todas las actividades que hicieron durante el día cuando regresen al hogar, explica la parvularia.
Con todas estas recomendaciones, la idea es bajar el nivel de ansiedad de los pequeños en esta nueva vivencia.
"Mientras más temprana es la edad de ingreso al jardín más fácil es la adaptación; ya que cuando los niños son más grandes, mayor es la conciencia que tienen ante los cambios y por lo tanto mayores sus temores", señala la Manríquez.
En este sentido, idealmente, los niños deben ir al jardín entre los dos y medio a tres años, porque en esta fase surge la necesidad de interacción con sus pares.
Pocas veces, pero es posible, el niño manifestará retraimiento, aislamiento, falta de apetito, negación para responder preguntas, una extrema sensibilidad y llanto sin razón.
En este caso, el menor está presentando a una situación de rechazo o desadaptación a su nuevo entorno.
Ante ello, la experta sostiene que "es necesario no minimizar la situación y conversar con el niño acerca de las cosas que le gustaría cambiar. Los niños deben sentir total respaldo de los padres y que juntos busquen soluciones posibles al rechazo".
También, recomienda conversar la situación con las educadoras y técnicos a cargo.
Durante todo el proceso de ingreso al jardín infantil, es necesario que los padres presenten mucha comprensión, paciencia y empatía.
Y aunque el proceso de adaptación a este nuevo espacio haya sido óptimo, siempre es necesario que manifiesten mucha alegría y satisfacción por los logros alcanzados por el pequeño.
l jardín infantil es considerado como la primera etapa de socialización de los menores, por lo tanto todo debe salir bien.
Para ello, la docente entrega algunas claves para que esta vivencia sea exitosa.
Fuente: www.latercera.cl
