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El acceso a la red de enseñanza básica se está universalizando, pero aún persisten problemas asociados a la eficacia de la escuela", asegura el informe del Instituto de Geografía y Estadísticas"
Cerca de 2,1 millones de menores brasileños de entre siete y catorce años cursa la educación primaria pese a que no sabe leer ni escribir, según el informe Síntesis de Indicadores Sociales, divulgado hoy por el Gobierno.
De acuerdo con el estudio del estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE), el 87,2 por ciento de los niños y adolescentes brasileños de esa edad considerado como analfabeto estaba matriculado en cursos de primaria y asistía regularmente a la escuela en 2007.
Apenas una cuarta parte de estos menores, que por la edad obligatoriamente tenían que haber pasado por el proceso de alfabetización, estaba atrasado de año escolar con respeto a la edad: tenía más de dos años que la edad recomendada para el curso en que estaba matriculado.
De los 28,3 millones de niños brasileños de entre siete y catorce años, el 8,4 por ciento es analfabeto (2,4 millones) y de estos últimos apenas unos 300.000 no estaban matriculados en la escuela.
La Síntesis de Indicadores Sociales, cuyos resultados fueron divulgados hoy por el Instituto, fue realizado con base en los datos de la Encuesta Nacional de Domicilios por Muestreo, que escuchó el año pasado a cerca de 400.000 personas en 148.000 domicilios de 851 municipios del país.
El estudio mostró, igualmente, que el 97,6 por ciento de los menores de entre siete y catorce años estaba matriculado en la escuela el año pasado y que Brasil prácticamente había conseguido universalizar la educación primaria.
"El acceso a la red de enseñanza básica se está universalizando, pero aún persisten problemas asociados a la eficacia de la escuela", asegura el informe del Instituto.
Según analistas, el elevado número de analfabetas cursando la primaria obedece a que los subsidios que el Gobierno concede a cerca de once millones de familias pobres están condicionados a que las mismas mantengan a sus hijos matriculados y acudiendo regularmente a las escuelas.
Igualmente, puede ser explicado por legislaciones municipales que aprueban automáticamente a los escolares que son reprobados por sus profesores para evitar la deserción escolar, ya que los recursos que los municipios reciben del Gobierno para la educación dependen del número de alumnos matriculados.
El informe mostró igualmente que, pese a que Brasil consiguió reducir el índice de analfabetismo desde el 15,9 por ciento en 1997 hasta el 10,5 por ciento en 2007, la tasa continúa siendo una de las peores de América Latina.
En números absolutos, además, el número de analfabetos apenas cayó de 15,9 millones en 1997 hasta 14,1 millones el año pasado.
Fuente: http//www.latercera.cl
